A menudo sufrimos los efectos de la globalización, traducidos, en parte, en muchos de los problemas que causa la inmigración en los paises receptores. Pérdida de identidad o de seguridad ciudadana son sólo la punta del iceberg de un problema del que inmigrantes no son causa directa, sino más bien unos afectados más. Desplazar el único peso de la responsabilidad de todo esto en los propios inmigrantes seria un planteamiento corto de miras e inútil en el resultado, pues es necesario apuntar al verdadero foco del problema, a las causas de toda esta corriente migratoria que tantos perjuicios acarrea para todos (los unos y los otros). Entre las causas de este fenómeno, sin lugar a dudas, se encuentra la deuda externa de los paises en desarrollo. En una serie de artÃculos que iremos publicando cada cierto tiempo, analizaremos someramente la problemática de la deuda externa.
La deuda externa supone uno de los problemas más acuciantes producidos por la financiación de los paÃses en desarrollo.
La banca comercial privada y los estados, han venido ofreciendo a los paÃses en desarrollo créditos de bajo interés para rentabilizar fácilmente el capital ya que un estado no puede quedar insolvente.
A partir de los años 80, y acompañando a la crisis económica de los Estados Unidos, los tipos de interés subieron produciendo un endeudamiento progresivo, enmarcado en un cÃrculo vicioso, ya que seguÃan pidiendo préstamos, para hacer frente a los anteriores intereses. De esta manera, la banca comercial ganaba tiempo mientras se encargaba del problema el Fondo Monetario Internacional y otros organismos.
Asà el problema de la deuda externa es uno de los problemas que de manera más importante repercute negativamente e el desarrollo económico, social, cientÃfico y técnico de muchos paÃses en desarrollo.
Casi el 50% de los pagos anuales de estos paÃses, son exclusivamente de deuda externa, y el montante de la deuda es hoy, cuatro veces superior que al principio de la década de los 80.
Con todo esto la deuda se ha convertido en un método de sustracción de la riqueza de los paÃses en desarrollo.