Existe, por suerte para aquellos que así lo reflejamos, un sentimiento colectivo que podemos localizar en todos los pueblos europeos. Un sentimiento de arraigo común, de origen común, de vínculo a una tierra común en un espacio identificado con los sucesos históricos que se han desarrollado desde hace miles de años. Ha sido precisamente ese arraigo, ese devenir en común el que ha favorecido el entendimiento, la diversidad y el sentimiento de defensa que hemos desarrollado.

Nuestro documento: 10-claves-presentable.pdf